Son muchas personas las que comienzan asistiendo al gimnasio, sin embargo, no todas logran mantenerse en el tiempo. Cada quién acude al gimnasio por distintos motivos, por estética, salud o dejar un poco el sedentarismo.

Inscribirte es muy sencillo, lo que cuesta es mantener el empeño. Pero, si en realidad deseas lograr los resultados, la disciplina y constancia son las mejores herramientas para tener éxito a la hora de mantenerte en el gimnasio.

Algunas de las razones por las cuales las personas abandonan el gimnasio:

  • No logran adaptarse a la rutina de asistir al gimnasio.

  • Les da Pereza realizar los ejercicios.

  • Poco profesionalismo de parte del entrenador del gimnasio.

  • Falta de tiempo, por razones laborares o personales.

  • Desgano por hacer algo que no les gusta.

¿Cómo lograr ser constante en el Gimnasio?

Hay épocas en las que los gimnasios están llenos, incluso hay que esperar turnos para utilizar las máquinas. Pero existen temporadas en que no van casi personas a entrenar, esto por lo general se debe a que algunas de ellas no logran ser constantes en sus rutinas de ejercicios y abandonan antes de los seis meses.

Los primeros dos meses son cruciales, puede que logres cumplir con tus objetivos y bajes de peso rápidamente, entonces, te sientes animado y quieres continuar.

Pero si no es tu caso, sientes que no hay resultados a la vista, te llenas de desilusión y pesimismo, considerando seriamente la opción de abandonar tu proyecto físico. Sin embargo, es mejor que no te apresures y presta atención a estos básicos y prácticos consejos:

Recomendaciones para ser Constante en el Gimnasio

A la hora de ir al gimnasio debes tener suficiente motivación y que te guste realizar esa actividad física. Esto último es muy importante, debido a que el ejercicio debe ser agradable, no forzado ni obligado; si no es así acabarás abandonando.

Plantéate objetivos realistas, a corto, mediano y largo plazo, como bajar una cantidad determinada de kilos o conseguir marcar tus abdominales, entre otros.

En caso que tu entrenador no sea profesional o no haga su trabajo adecuadamente, no lo pienses dos veces y cámbiate de gimnasio.

Y lo más importante, no busques excusas para faltar, cree en ti, ¡TU PUEDES!

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